
Diseño para Ayuntamiento de Camas – Camas, Sevilla (Spain)
Echando un vistacillo entre los diseños que hice en mi última etapa en el ayuntamiento rescato este cartel que diseñé para otra actividad cultural que tuve que organizar para fomentar un poco la creatividad entre los más pequeños. Ese era el objetivo del I Concurso de Fotografía Infantil Ciudad de Camas. El cartel gustó bastante, cosa que no puedo decir de la actividad que sufrió un boicot por parte de las Asociaciones de Padres y Madres de los diferentes colegios del municipio por afinidad política con el partido que entonces estaba en la oposición.
Nunca he creído en la política que impera hoy en día. No es que me considere un ser apolítico o anarquista; todo lo contrario. Lo que ocurre es que, y perdonad la expresión, la política actual “da asco”. Es algo parecido a lo que me ocurre con la Iglesia, que también produce la misma sensación en mi.
Se supone que los dirigentes políticos son personas que han de luchar por unos objetivos comunes que interesen a la gran mayoría de la población. Sin embargo, eso no es para nada así; sólo luchan por sus interes propios, sólo luchan por salir en las fotos y pasar, de ese modo, a la posteridad como un alcalde, una delegada, un presidente que hizo esto, esto, esto, esto, y esto. Los proyectos, independientemente del área del que hablemos, se hacen siempre o casi siempre a corto plazo. De ese modo, se aseguran llevarse la gloria mientras aún están en el cargo. Pero ¿no sería más lógico elaborar proyectos a largo plazo aunque los frutos los recoja el siguiente político de turno? ¿No tendría más sentido hacer las cosas pensando en el pueblo, que al fin y al cabo es el que debería tener el poder? Pero claro… todo esto sigue y seguirá tal cual mientras el pueblo no se cerciore de ello; mejor dicho, mientras el pueblo no decida cambiarlo porque saber lo saben. Y ello no pasará hasta que las actuaciones de “nuestros queridos políticos” no les afecten directamente, en su día a día. ¿Cuántas personas no han pensado que una huelga general no cambiaría muchas cosas? Sin embargo, claro está que para ello es necesario que sea general y no una huelga de unos pocos. Esto es tan solo un ejemplo de los muchos otros que podría enunciar.
El caso es que me podría aventurar a decir que no estoy de acuerdo con ninguno de los sistemas de gobierno que ha habido hasta ahora. Creer, claro que creo en la política, pero como algo que aún esta en “fase beta”, repleta de errores y confusiones. Ahora está de moda la democracia, pero ¿cuál será el siguiente modo de gobierno que se ponga de moda?
Volviendo a la actividad cultural, sí, ésta se vió en medio de una lucha encarnizada de egos personales de los políticos que gobernaban y los políticos que que estaban en la oposición. En realidad, ocurrió exactamente igual con todas y cada una de las actividades que organicé desde mi antiguo puesto de trabajo. Sin embargo, me niego a aceptar que la política siempre será igual de vergonzosa.